Página inicial     -      Noticias

ENVIADA POR CORREO POSTAL A TODOS LOS COLEGIADOS DE ESPAÑA
CARTA DE FRANCISCO SANTOLAYA, DECANO DEL COP

Madrid, marzo, 2004

Carta a los colegiados

Estimado compañero / Estimada compañera:

En la última reunión de la Junta de Gobierno Estatal en la que como bien sabéis se encuentran representados y participan todos los colegios autonómicos, se decidió redactar esta carta como forma de dar publicidad al intenso proceso de discusión y defensa de los intereses de la psicología y los psicólogos que viene manteniendo nuestra organización, dentro de¡ más firme convencimiento de que todos los sectores de la psicología, profesionales y académicos, deben presentarse ante la sociedad fuertemente unidos para la legitima defensa de sus intereses.

De hace unos meses a esta parte, como habrás podido apreciar por el último número de Infocop y por la inusitada actividad en las diversas páginas web del COP, nuestra profesión vive un momento agitado y crítico debido a la aparición de diversas normas legales que regulan estrechamente el ejercicio profesional dentro del campo sanitario. Esta carta tiene el doble propósito de darte a conocer, en esta ocasión de forma directa y personal, no sólo la interpretación que esta Junta de Gobierno hace del impacto de esas normas legales sobre nuestra vida profesional, sino también las medidas pasadas, presentes y futuras que se han tomado o se han previsto en defensa de la profesión.

El debate y la aprobación de la LOPS (Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias - BOE 22/11/2003) supuso para esta Junta de Gobierno una fuerte decepción. A pesar de que dicha norma incluye a los especialistas en Psicología clínica dentro del conjunto de los profesionales sanitarios, excluye por contra a los licenciados en Psicología, sin que tal exclusión se apoye en bases y razonamientos sólidos.

Desde la organización colegial, y mediante multitud de contactos y entrevistas mantenidos con las autoridades del Ministerio de Sanidad, incluida la ministra responsable, y con todos los grupos parlamentarios, se ha venido insistiendo en que los licenciados de Psicología deben tener la consideración de personal sanitario de acuerdo con las siguientes razones:

1 . Una gran mayoría de los profesionales de la Psicología han venido desarrollando y desarrollan su actividad dentro del sistema sanitario, bien sea en el ámbito público o privado, ofreciendo un importante y apreciado servicio que da respuesta a la demanda de atención psicológica de miles de ciudadanos de este país. Somos sanitarios porque somos profesionales especializados en el cuidado de la salud de los ciudadanos, tanto en lo que se refiere a la prevención, como al tratamiento o la rehabilitación de múltiples trastornos mentales y del comportamiento. No se puede negar esto sin negar simple y llanamente la realidad.

2. Las profesiones sanitarias no pueden circunscribirse a las clásicas, de carácter fundamentalmente bio-médico. Dependiendo de la naturaleza de los problemas, los aspectos psico-sociales pueden tener un mayor o menor protagonismo en la prevención, tratamiento y rehabilitación de los trastornos, sean físicos o psíquicos. La propia definición de salud de la OMS resalta esta dimensión psico-social de la salud. La exclusión de la Psicología como una ciencia y una profesión con una importante dimensión sanitaria se apoya en un enfoque absurdamente estrecho y arcaico de la salud.

3. La formación de los psicólogos incluye las materias necesarias para dar una respuesta profesional a la dimensión psicosocial del enfermar y del mantenimiento de la salud. Esto no quiere decir que consideremos superflua la especialización. Dicha especialización puede resultar imprescindible para el desempeño de los puestos que así lo requieran dentro del sistema sanitario. Sin embargo, los licenciados en Psicología pueden y deben tener acceso a los puestos que no requieran el titulo de especialista, sin que por ello dejen de ser considerados como profesionales sanitarios.

4. Existe un respaldo legal importante para considerar sanitaria la actividad del psicólogo. Las sentencias del Tribunal  Supremo de 12 y 13 de Diciembre de 1990, reconocieron ese carácter a la actividad de los profesionales de la Psicología, y como consecuencia el alto tribunal consideró que dicha actividad se encontraba exenta del ¡VA. Por otra parte, múltiples normas que afectan a diversos cuerpos de la administración (insalud, Prisiones, Juzgados) y centros privados (Centros de reconocimiento de conductores) exigen como único requisito el título de licenciado para el ejercicio de la actividad sanitaria.

5. Las organizaciones profesional (COP) y académica (Conferencia de Decanos) de la Psicología española mostraron su total acuerdo con la inclusión de la Psicología dentro de las profesiones sanitarias.

La exposición de todas estas consideraciones logró convencer a la mayoría de los grupos parlamentarios de la oposición y a buena parte de¡ que apoya al gobierno, sin que sirviera para modificar el parecer ministerial, que, en último término, condicionó el resultado adverso a nuestros intereses y a la razón que nos asiste. Tal y como se refleja en el preámbulo de la LOPS, el argumento fundamental que esgrime el ministerio para justificar esta actitud es que la carrera de Psicología no se encuentra enmarcada en la universidad española dentro de Ciencias de la Salud, requisito indispensable para que la norma nos considere profesión sanitaria. De esta forma, una clasificación administrativa universitaria no contemplada en ninguna norma, que afectaba sólo a la distribución de tareas dentro el Consejo de Coordinación Universitaria, tiene un efecto anómalo muy perjudicial en el campo de la regulación de la actividad profesional. Como consecuencia, miles de psicólogos ejercientes en nuestro país se pueden encontrar con múltiples inconvenientes administrativos para desarrollar la misma actividad que venían haciendo hasta ahora, y para la que se encontraban facultados por su titulación y por el hecho de estar colegiados.

Este desafuero de la LOPS viene acompañado con una norma aparecida en el BOE (23/10/2003) con rango de Real Decreto, por el que se establecen las bases generales para la autorización de centros y servicios sanitarios. En dicho decreto, se definen los distintos tipos de centro y servicio sanitarios, delimitando sus características y alcance. Su carácter de norma básica de¡ estado, hace que tenga efectos sobre todo el territorio español, por lo que la legislación autonómica deberá adecuarse a lo que ahí se establece en un plazo máximo de 18 meses. De su lectura puede deducirse, y así ya se está empezando a interpretar por parte de algunas autoridades autonómicas, que puede haber graves dificultades para abrir o mantener abierto un centro en el que se ofrezcan servicios de Psicología Clínica, si no se puede acreditar que el psicólogo que los presta es un especialista en Psicología Clínica. Esta norma abarca a todos los centros que la propia disposición considera sanitarios, tanto públicos como privados, entre los que se encuentran los gabinetes privados de Psicología Clínica, los centros de reconocimiento de conductores, atención a drogodepend ¡entes, consultorios y centros médicos con servicio de psicología, etc. La conjunción de la LOPS con este Real Decreto crea una situación de extrema preocupación a los miles de psicólogos que, por razones en muchos casos banales, no van a poder obtener el título de especialista y que, sin embargo, desean vivir de su profesión, siendo además que se encuentran suficientemente capacitados para ello como profesionales debidamente titulados y colegiados.

Es curioso e indignante observar, además, para mayor escarnio de nuestra profesión, que en esta norma se desliza una definición de Unidad de Psicología Clínica completamente restrictiva y contraria a las propias definiciones y competencias que la legislación otorga al Psicólogo especialista en Psicología Clínica.

El Colegio consciente de esta situación, ha puesto en marcha, desde el primer momento, diversas medidas que buscan dar una respuesta adecuada a los problemas absurda e injustamente generados por la actividad legislativa del Ministerio de Sanidad. En una primera fase, como se ha dicho antes, hemos intentado convencer a los legisladores y autoridades ministeriales. El COP ha hecho el máximo esfuerzo por hacer llegar nuestro mensaje a los políticos que deciden sobre nuestro futuro. Lamentamos profundamente que algunos de ellos hayan sido tan insensibles al problema que se crea a los psicólogos y a los miles de pacientes que son tratados por ellos.

En el momento actual, frente a la LOPS, además de la vía política, no cabe más recurso que solicitar al Defensor de¡ pueblo que pida al ministerio la subsanación de este error, reconociendo a la Licenciatura en psicología como Profesión Sanitaria mediante lo previsto en el artículo 2, apartado 3, de la LOPS. Por otra parte, el COP ha puesto en marcha un proceso de concienciación de las autoridades universitarias para conseguir que el titulo de Psicología se mueva a Ciencias Experimentales y de la Salud y de esa forma cumplir con los requisitos que la LOPS marca para figurar entre las profesiones sanitarias con rango de licenciado. La petición ya se ha cursado por parte de¡ COP, con el acuerdo de la Conferencia de Decanos de Psicología, al Consejo de Coordinación Universitaria, que es quien toma la decisión. Un buen número de Facultades de Psicología, hasta este momento, han acordado solicitar también ese cambio al Consejo, otras están en el camino. El proceso está abierto y en marcha.

Nuestra organización ha interpuesto recurso contencioso administrativo contra al Real Decreto de autorización de Centros. Mantendremos abiertas todas las opciones jurídicas tanto para defender las legítimas competencias de los psicólogos clínicos, como para respaldar a nuestros colegiados ante una interpretación abusiva de las normas que les prive del derecho a poder ejercer libremente su profesión.

Dada la situación actual, la organización colegial está exigiendo una pronta y justa resolución de los expedientes de solicitud de¡ título de especialista en Psicología Clínica y, por otra parte, solicitando a las autoridades autonómicas que, en tanto no se resuelvan todos los expedientes, no se aplique la normativa con el fin de evitar que por su precipitada aplicación se produzca un daño difícil de reparar.

La Psicología en nuestro país se encuentra, como se dijo al principio, en una grave situación. El COP utilizará toda su capacidad y recursos en su defensa. Nuestro deseo es que todos nos unamos con ese propósito. Con ese fin mantendremos una fluida comunicación con todos los colegiados. Tenemos programado un número especial de Infocop y haremos que la información llegue rápido a las páginas web de¡ COP. Contamos con tu colaboración y participación activa en todas las acciones encaminadas a que se reconozca la Licenciatura en Psicología como profesión sanitaria. Para este propósito es muy conveniente que remitas o actualices tu dirección de e-mail en el Colegio al que perteneces, para poder mandarte toda la información de modo sistemático y con rapidez.

Recibe un cordial saludo,

Francisco Santolaya Ochando
Decano-Presidente
Colegio Oficial de Psicólogos
Secretaria Estatal


Página inicial     -      Noticias