LA JUNTA DE CASTILLA-LA MANCHA PONDRÁ PSICÓLOGOS PARA AYUDAR A CAMBIAR LAS CONDUCTAS DE LOS MALTRATADORESwww.porlapsicologia.org 13-enero-2005
El Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha dotará a lo largo de 2005 a las cinco provincias de la región de un equipo de profesionales psicólogos, que se encargarán de cambiar los comportamientos y actitudes de aquellos hombres que maltratan a sus parejas y que son conscientes de que necesitan ayuda para dejar de hacerlo. Esta intervención tiene unas repercursienes directas sobre la salud psicológica y física de estos individuos y de las personas que dejen de maltratar. Un ejemplo más de las labores sanitarias que realizan los psicólogos.
Para la puesta en marcha de este programa, la directora del Instituto de la Mujer, Isabel Moya, firmó el 11 de enero en Toledo un convenio con Rosa Jiménez, decana del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla-La Mancha, organismo que colaborará con la aportación de psicólogos en el desarrollo del programa.
La directora del Instituto de la Mujer adelantó que la primera provincia que contará con este nuevo recurso, en el plazo de dos o tres meses, será Albacete y a lo largo de este año se incorporarán el resto de provincias.
Moya subrayó que este programa «no es diferente de otros que ya se han puesto en marcha para atender directamente a las víctimas de los maltratos y a sus hijos» y agregó que cambiar los comportamientos de los maltratadores «es una buena manera de prevenir la violencia doméstica y reducir el número de mujeres que sufren esta situación». Para llevar a cabo esta labor, el Colegio de Psicólogos de Castilla-La Mancha ha seleccionado el perfil de los profesionales que mejor pueden desempeñar esta tarea, trabajo que ha durado casi dos años.
Durante este periodo se ha impartido una formación específica a los psicólogos que se encargarán de desarrollar este programa, que, según resaltó Moya, «no persigue curar una enfermedad», ya que el maltratador no sufre ninguna patología, sino que tiene una forma inadecuada de concebir la relación entre hombres y mujeres, que es la que se pretende cambiar.
Por su parte, la decana del Colegio de Psicólogos de Castilla-La Mancha subrayó la importancia de este programa, y señaló que uno de los puntos en los que se hará hincapié para que esta iniciativa sea eficaz es «el problema que tienen los hombres a la hora de reconocer su comportamiento violento o de abuso hacia las mujeres».
Por ello, subrayó Jiménez, «vamos a detectar a los que tienen cierta conciencia y responsabilidad del problema, poniéndonos como primera meta enseñarles a controlar su conducta violenta, lo que puede conseguirse en el plazo de entre siete y doce meses, para más adelante lograr también que cambien sus actitudes».
Jiménez reconoció que este segundo objetivo es más difícil de conseguir que el primero, «ya que cambiar actitudes cuesta más -dijo- que cambiar comportamientos», por lo que su labor social y preventiva irá dirigida también a los profesionales del ámbito judicial y sanitario que trabajan en violencia doméstica. En cuanto al equipo de profesionales que trabajará con el maltratador, la decana del Colegio de Psicólogos explicó que estará formado por un psicólogo y una psicóloga.